El shale estadounidense apuesta por pozos cada vez más largos

La producción de petróleo y gas en el Permian Basin continúa incorporando nuevas estrategias para aumentar el rendimiento de los desarrollos no convencionales.

De acuerdo con un análisis de la U.S. Energy Information Administration (EIA), los operadores de esta región están perforando pozos horizontales más largos y utilizando cada vez más los llamados super-laterales, pozos cuyos tramos horizontales superan los 15.000 pies.

La tendencia permite aumentar el contacto del pozo con la formación y aprovechar una mayor superficie del reservorio durante la producción.

Una transformación en la perforación

La longitud de los laterales horizontales aumentó considerablemente durante la última década.

Según los datos citados por la EIA, los operadores del Permian incrementaron progresivamente la utilización de pozos con laterales más extensos, acompañando el desarrollo tecnológico de la perforación horizontal y la fractura hidráulica.

El objetivo es mejorar la productividad de cada pozo y obtener una mayor cantidad de hidrocarburos a partir de la infraestructura desarrollada.

El Permian y la carrera por mejorar la productividad

El Permian, ubicado entre el oeste de Texas y el este de Nuevo México, es uno de los principales polos de producción de hidrocarburos de Estados Unidos.

La evolución de sus técnicas de perforación constituye además una referencia para otros desarrollos shale a nivel internacional.

La utilización de laterales más extensos forma parte de una estrategia que combina tecnología, ingeniería, conocimiento geológico y eficiencia operativa para aumentar la producción.

Una tendencia que también mira Vaca Muerta

La evolución del shale estadounidense resulta especialmente relevante para Argentina.

Vaca Muerta comparte varias características con otros grandes desarrollos no convencionales internacionales y continúa incorporando tecnología y nuevas estrategias para mejorar la productividad de sus pozos.

La experiencia del Permian permite observar hacia dónde avanza la industria: pozos más extensos, mayor eficiencia y nuevas herramientas para aprovechar mejor los recursos no convencionales.

Para una industria como la de Vaca Muerta, donde la eficiencia operativa es uno de los factores centrales para sostener el crecimiento, estas tendencias internacionales forman parte de una conversación cada vez más importante.