Pampa Energía informó una producción promedio de petróleo de 22.100 barriles diarios en el tercer trimestre de 2026, un 28% más que un año antes. El balance publicado el 2 de noviembre ubica a Rincón de Aranda entre los principales motores del crecimiento de crudo.
La producción conjunta de petróleo y gas se mantuvo prácticamente estable en 99.700 barriles equivalentes por día. El gas promedió 13,2 millones de metros cúbicos diarios, con una baja interanual del 6%. Son mediciones diferentes: el barril equivalente permite expresar varios hidrocarburos en una unidad común, mientras que el dato de crudo mide exclusivamente petróleo.
La compañía también informó compras de gas neuquino por 6 millones de metros cúbicos diarios, con contratos cuyas entregas comenzarán entre 2028 y 2030, a un precio adjudicado de US$2,25 por millón de BTU en el punto de ingreso al sistema de transporte. Son compromisos futuros, no volúmenes ya recibidos durante este trimestre.
Un activo petrolero dentro de una cartera gasífera
En su descripción institucional de activos, Pampa identifica a Rincón de Aranda como un yacimiento de 240 kilómetros cuadrados. La misma cartera incluye Sierra Chata, de 866 kilómetros cuadrados, y El Mangrullo, de 194 kilómetros cuadrados.
La coexistencia de esas áreas ayuda a entender por qué un balance de la empresa debe separar petróleo, gas y producción equivalente. Una mejora del volumen de crudo no implica que todos los productos crezcan en la misma proporción ni que cada activo aporte de la misma manera.
La información de las superficies describe el alcance territorial de las áreas presentadas por la compañía. No representa superficie perforada, cantidad de pozos en actividad ni reservas recuperables. Para evaluar cada una de esas variables hacen falta sus indicadores específicos.
Qué es el gas asociado y por qué aparece en esta agenda
El gas asociado es el que se obtiene junto con la producción de petróleo. Su comercialización requiere contar con tratamiento, transporte y un comprador, además de las instalaciones del yacimiento. Por eso, producir más crudo y disponer de una salida para el gas son cuestiones conectadas, aunque se informen con unidades distintas.
Un contrato de abastecimiento fija condiciones comerciales para una entrega. No debe confundirse con la puesta en marcha de un gasoducto ni con un incremento de capacidad física que ya esté operativo. La fecha de comienzo de las entregas es una parte central de su lectura.
Cómo seguir el dato desde la región
Para proveedores y empresas de servicios, el balance aporta una referencia sobre actividad y decisiones comerciales de una operadora con presencia en Vaca Muerta. La contratación de trabajos concretos tiene su propio circuito y no se deduce automáticamente de la producción informada.
Tampoco corresponde convertir el crecimiento del petróleo en una cantidad de empleos nuevos que la fuente no haya anunciado. El seguimiento útil consiste en distinguir lo producido durante el trimestre, los activos que componen la cartera y los compromisos de suministro para los próximos años.
El nuevo informe permite observar esas tres escalas por separado. Conservarlas evita presentar un contrato futuro como producción actual o interpretar un promedio trimestral como si fuera el nivel de todos los días del período.



