La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro inspeccionó el buque Gabrielle, una embarcación de bandera liberiana que brinda apoyo logístico a las obras marinas del proyecto FLNG Golfo San Matías. El desarrollo está a cargo de Southern Energy S.A. (SESA).

El Gobierno provincial difundió el procedimiento el 2 de noviembre y señaló que la recorrida se realizó el viernes anterior, con autorización de la Prefectura Naval Argentina. La tarea estuvo a cargo de equipos de la Delegación Atlántica del organismo ambiental.

La novedad corresponde al seguimiento de las operaciones de apoyo a la obra. La comunicación no informa el comienzo de producción de gas natural licuado ni la salida de un cargamento de exportación.

Qué revisaron a bordo

Los técnicos verificaron las condiciones ambientales de la embarcación, con foco en la gestión de los residuos generados durante las actividades a bordo. También examinaron los elementos disponibles para prevenir y responder ante posibles derrames.

La revisión documental incluyó el Plan de Gestión de Basuras, elaborado de acuerdo con el Anexo V del Convenio MARPOL, y el Plan de Emergencia de a Bordo en caso de Contaminación por Hidrocarburos, identificado por la sigla SOPEP. Además, se controlaron los certificados correspondientes al buque.

Estos instrumentos organizan aspectos diferentes de la operación: uno aborda el manejo de residuos y el otro la preparación para una eventual contaminación por hidrocarburos. Su revisión forma parte del control ambiental de la actividad marítima vinculada al proyecto.

Un barco de apoyo, no un anuncio de producción

La función que la Provincia atribuye al Gabrielle es logística. Por eso, su presencia y la inspección deben distinguirse de los equipos destinados a licuar gas y de la puesta en marcha comercial del desarrollo.

La fuente oficial tampoco informa en esta comunicación un cambio en la capacidad del proyecto, un nuevo contrato de venta de GNL o una modificación de su cronograma. No corresponde deducir esos avances a partir de un control realizado a una embarcación auxiliar.

Para el seguimiento de la cadena energética regional, el dato verificable es que las obras offshore cuentan con actividades de apoyo marítimo sometidas a fiscalización provincial. El alcance del procedimiento fue revisar documentación, condiciones ambientales y preparación ante incidentes.

Cómo continuará la fiscalización

Ambiente indicó que mantendrá inspecciones y tareas de control durante el desarrollo de las obras marinas. El objetivo declarado es verificar las condiciones previstas en la aprobación ambiental y los compromisos asumidos por el proyecto.

La gacetilla no publica un acta técnica completa con resultados de cada punto revisado, ni detalla sanciones o incumplimientos. En consecuencia, permite informar que el control se realizó, pero no convertirlo en una certificación general de todas las instalaciones.

Las próximas actualizaciones deberán distinguir entre avances físicos de la obra, autorizaciones operativas y controles ambientales. Son hitos distintos dentro del desarrollo del GNL y cada uno requiere su propia confirmación oficial.