Corfone inauguró el 3 de noviembre la primera planta de pellets de Neuquén. Está instalada en su aserradero de Junín de los Andes y convierte restos del procesamiento de madera en combustible para calefacción. El Gobierno provincial informó que el equipamiento demandó una inversión de aproximadamente US$3,8 millones, instrumentada mediante un esquema de leasing con participación de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).

Qué materiales procesa la fábrica

La materia prima proviene de los aserraderos de Corfone en Abra Ancha y en el Parque Industrial de Junín de los Andes. La planta utiliza aserrín, viruta y cantoneras, los recortes laterales que quedan al aserrar los troncos. El proceso permite aprovechar esos materiales para producir un combustible sólido en piezas pequeñas y de tamaño uniforme.

La decisión de ubicar la fábrica dentro del aserradero integra el nuevo proceso con una actividad que ya genera parte de los descartes que necesita. El equipamiento es de origen italiano, según el anuncio provincial. La otra fuente de materia prima, Abra Ancha, conecta la operación con un segundo establecimiento de la misma empresa forestal.

Cuánto puede producir

La capacidad informada es de dos toneladas por hora. La Provincia la expresó también como unas 6.000 toneladas anuales. Son referencias de capacidad de la instalación. La comunicación de la inauguración no presenta un balance de producción acumulada ni un calendario de volúmenes para los primeros meses de operación.

Para Corfone, el cambio es la incorporación de una línea de negocio que usa materiales generados en sus propios establecimientos. La Provincia señaló que la empresa analiza alternativas para comercializar el producto. Quedan por conocer los canales de venta, los precios y las localidades en las que se ofrecerá.

Qué puede aportar a la calefacción regional

El Gobierno provincial indicó que el destino principal de los pellets será la calefacción de hogares e instituciones, con interés especial en las localidades y sectores que aún carecen de acceso a la red de gas natural. Su uso requiere equipos aptos para ese combustible y una provisión regular. La puesta en marcha de la fábrica confirma que Neuquén ya cuenta con capacidad local para producirlo. El alcance para los usuarios dependerá de cómo se organice la distribución.