Vaca Muerta abre una nueva oportunidad para la producción de fertilizantes
Los recursos de gas natural de Vaca Muerta y del presal brasileño podrían sostener una expansión significativa de la producción regional de fertilizantes nitrogenados y permitir sustituir el 100% de las importaciones de urea.
Las estimaciones surgen de la Fase VI del Proyecto Regional de Integración Gasífera del MERCOSUR y Chile, cuyos resultados fueron presentados por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y la CAF.
El desarrollo de esta capacidad requeriría una demanda adicional de aproximadamente 12 millones de metros cúbicos diarios de gas natural y una inversión cercana a US$15.000 millones.
Un mercado regional con fuerte dependencia de las importaciones
Durante 2025, los países del MERCOSUR y Chile consumieron 21,4 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados, pero produjeron apenas 1,8 millones de toneladas.
La diferencia hizo que el 92% de la demanda regional fuera abastecida mediante importaciones, por un valor de US$6.513 millones.
La dependencia es especialmente importante en el mercado de la urea, principal fuente de nitrógeno utilizada por la agricultura regional. Las importaciones alcanzan aproximadamente 10 millones de toneladas anuales, por unos US$4.000 millones.
Capacidad productiva regional
Actualmente, la región cuenta con una capacidad instalada de 4,5 millones de toneladas de fertilizantes nitrogenados, aunque durante 2025 solamente se utilizó el 39% de esa capacidad.
Además, existen cuatro proyectos en curso o en estudio que podrían incorporar alrededor de 5 millones de toneladas anuales de nueva capacidad productiva.
Argentina podría sumar 3,5 millones de toneladas de urea
En Argentina, el desarrollo de Vaca Muerta habilitó dos proyectos que podrían incorporar 3,5 millones de toneladas anuales de capacidad de producción de urea.
Ese volumen permitiría sustituir las actuales importaciones argentinas y generar producción adicional destinada a otros mercados regionales.
El proyecto de Pampa Energía
Uno de los proyectos corresponde a Pampa Energía, que construirá una planta de producción de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca.
La instalación tendrá una capacidad de 2,1 millones de toneladas anuales y demandará una inversión de aproximadamente US$2.700 millones.
La compañía prevé que el proyecto alcance su fase operativa hacia fines de 2029.
El gas de Vaca Muerta, una ventaja competitiva
La disponibilidad de gas natural competitivo es uno de los principales factores que favorecen el desarrollo de nuevos proyectos de fertilizantes en Argentina.
Una planta con capacidad para producir un millón de toneladas anuales de urea requiere aproximadamente 1,7 millones de metros cúbicos diarios de gas.
El estudio señala que la producción regional podría alcanzar costos competitivos frente a las importaciones de urea provenientes de fuera de la región.
Bahía Blanca, una ubicación estratégica
La cercanía de Bahía Blanca con Vaca Muerta representa una ventaja en términos de abastecimiento de gas.
Según las estimaciones del estudio, la nueva planta de Pampa Energía tendría un costo de gas natural en planta de US$3,7 por MMBTU.
Como referencia, el costo proyectado para la planta UFN-III de Petrobras, en Tres Lagoas, Brasil, alcanza los US$11,5 por MMBTU.
Brasil concentra el principal mercado potencial
Brasil representa aproximadamente el 80% del consumo regional de fertilizantes nitrogenados, por lo que constituye el principal mercado potencial para la nueva producción.
Al mismo tiempo, la disponibilidad de gas del presal y la reactivación de plantas de Petrobras generan perspectivas para recuperar parte de la capacidad productiva doméstica brasileña.
La combinación de los recursos gasíferos de Argentina y Brasil podría permitir desarrollar una mayor producción regional y reducir la dependencia de proveedores externos.
Bolivia muestra el potencial de transformar gas en fertilizantes
El estudio también toma como referencia el caso de Bolivia, donde la puesta en marcha de la planta de Bulo Bulo permitió sustituir prácticamente todas las importaciones de urea del país.
A partir de esa producción, Bolivia comenzó además a exportar entre 200.000 y 500.000 toneladas anuales, principalmente hacia países vecinos.
Durante 2025, la planta abasteció el 85% de la urea consumida por Paraguay. Sin embargo, el declive de la producción boliviana de gas podría incrementar sus costos debido a la necesidad de importar parte del insumo.
Vaca Muerta y una nueva oportunidad de industrialización
El potencial para producir urea agrega una nueva dimensión al desarrollo de Vaca Muerta.
La disponibilidad de gas natural no solamente puede ampliar la oferta energética y las exportaciones, sino también generar nuevas oportunidades de industrialización y producción de bienes de mayor valor agregado.
Para Argentina, la posibilidad de desarrollar nueva capacidad de urea permitiría sustituir importaciones, abastecer al mercado regional y aprovechar la competitividad del gas de Vaca Muerta.





