Una obra estratégica para llevar el gas de Vaca Muerta al norte
El crecimiento de Vaca Muerta requiere una infraestructura capaz de acompañar el aumento de la producción de gas natural. En ese contexto, la reversión del Gasoducto Norte fue planteada como una obra clave para modificar el sentido de circulación del histórico ducto y permitir que el gas producido en Neuquén alcance nuevos mercados.
La primera etapa de los trabajos estuvo a cargo de Transportadora de Gas del Norte (TGN), compañía que opera más de 11.000 kilómetros de gasoductos en el país.
La primera etapa permitió aumentar el transporte
Los primeros trabajos se concentraron en las plantas compresoras Leones y Tío Pujio, en Córdoba, con intervenciones destinadas a adecuar el sistema para operar en sentido inverso.
Según la información publicada por EconoJournal, esta etapa demandó tres meses de obras y una inversión de $3.000 millones.
Una vez completada, la capacidad de transporte pasó de 7 a 10 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, un incremento del 40%.
Menos importaciones y mayor aprovechamiento del gas argentino
Uno de los objetivos centrales de la reversión fue aprovechar el crecimiento de la producción de Vaca Muerta para abastecer industrias, centrales térmicas y hogares del centro y norte argentino.
El proyecto también fue concebido como una herramienta para reducir la necesidad de importar energía y aprovechar una mayor proporción de gas producido localmente.
La estimación difundida en ese momento indicaba un ahorro fiscal de aproximadamente US$23 millones mensuales como consecuencia del reemplazo de importaciones energéticas.
Infraestructura que conecta a Vaca Muerta con nuevos mercados
La reversión del Gasoducto Norte fue planteada como una obra complementaria al Gasoducto Presidente Néstor Kirchner y como parte de una estrategia más amplia para ampliar la capacidad de transporte del gas argentino.
Además del abastecimiento interno, la infraestructura permitiría avanzar hacia nuevos mercados regionales, incluyendo conexiones con países como Chile y Brasil.
Nuevas oportunidades para proveedores e infraestructura
El desarrollo de infraestructura energética genera oportunidades para empresas vinculadas a:
✔️ Ingeniería y construcción.
✔️ Obras de gasoductos.
✔️ Servicios industriales.
✔️ Equipamiento y mantenimiento.
✔️ Instrumentación y control.
✔️ Automatización.
✔️ Transporte y logística.
✔️ Servicios especializados para Oil & Gas.
La expansión de la infraestructura es un componente fundamental para que el crecimiento productivo de Vaca Muerta pueda traducirse en mayor abastecimiento, exportaciones y desarrollo de proveedores.
El desafío de acompañar el crecimiento de Vaca Muerta
El desarrollo de nuevos recursos de gas requiere mucho más que capacidad de producción. También demanda redes de transporte, plantas compresoras, infraestructura de procesamiento y conexiones que permitan llevar el recurso hacia los centros de consumo y los mercados de exportación.
La reversión del Gasoducto Norte representa un ejemplo de cómo la infraestructura puede convertirse en un factor estratégico para aprovechar el potencial gasífero de Vaca Muerta y ampliar el alcance de la producción argentina.





