Vaca Muerta sumó una nueva instancia en su discusión sobre el uso del agua. El Gobierno neuquino recibió el 21 de octubre 22 propuestas de once operadoras, divididas entre desarrollo productivo y reutilización de agua de producción. El paso inmediato será revisar su viabilidad técnica, antes de presentar sus metas como resultados de toda la cuenca.

La novedad tiene dos dimensiones: busca reducir nuevas captaciones para la actividad hidrocarburífera y, al mismo tiempo, ensayar actividades que amplíen la base productiva regional. Ambas requieren seguimiento. Una propuesta entregada al Estado no equivale a una instalación operativa ni a un volumen de agua efectivamente ahorrado.

Qué plantearon las empresas

Cada operadora presentó una iniciativa productiva y otra de reúso. Los proyectos agrícolas contemplan más de 200 hectáreas en su desarrollo, con pilotos iniciales superiores a 40 hectáreas. Predominan forrajes para abastecer la ganadería regional; también hay propuestas de horticultura y forestación.

En las operaciones petroleras, la meta informada es reemplazar con agua de producción tratada al menos el 10% del agua dulce utilizada en cada fractura. Las áreas provinciales deberán evaluar las 22 presentaciones y sus condiciones de implementación. El comunicado no informa que ese porcentaje ya se haya alcanzado en el conjunto de Vaca Muerta.

El antecedente económico del canon

La agenda viene de antes de esta presentación. En junio, Neuquén comunicó la modificación del canon por agua para perforaciones no convencionales, formalizada mediante la Disposición 260/26 y ratificada por el Decreto 792. La actualización se planteó en el contexto de emergencia hídrica, con la intención de dar una señal económica para recuperar y reutilizar el recurso.

El esquema comunicado fijó desde julio un valor equivalente a 2,5 litros de combustible Oil Grado 3 de YPF por metro cúbico, y previó elevarlo a tres litros desde enero de 2027. También contempla el destino final del agua cuando intervienen terceros en el abastecimiento. Se trata de una referencia para calcular el canon, no de una medición del costo completo de tratar agua.

Para analizar un proyecto concreto, por lo tanto, no alcanza con comparar dos tarifas. También importan la infraestructura necesaria, la distancia entre instalaciones, la operación y el control de calidad. El incentivo económico puede impulsar una propuesta; su viabilidad debe demostrarse en la evaluación y en el funcionamiento.

De la conferencia técnica a las presentaciones

El 15 y 16 de octubre, Neuquén fue sede de una conferencia de Produced Water Society sobre gestión del agua. La comunicación provincial de ese encuentro puso en discusión tratamientos, infraestructura y experiencias de otras cuencas. También describió la propuesta de una red de acueductos para transportar agua superficial a reservorios próximos a los yacimientos.

Ese antecedente permite ubicar las nuevas iniciativas en una agenda más amplia. Una red de abastecimiento y un sistema de reúso resuelven problemas relacionados, pero diferentes: transportar agua hacia una operación no demuestra por sí mismo que se esté recuperando el agua utilizada. Para conocer el avance de cada línea se necesitan datos específicos.

Qué conviene mirar desde ahora

El seguimiento debería distinguir superficie piloto de superficie futura, agua tratada de agua efectivamente reutilizada y metas por pozo de resultados acumulados. También deberá identificar qué propuestas reciben aprobación, cuáles necesitan ajustes y cuándo comienzan a operar.

Para los proveedores, el tema abre una agenda técnica vinculada con tratamiento, medición, transporte y mantenimiento. La presentación no constituye una convocatoria comercial ni garantiza contratos. Para los municipios y productores, la expectativa es ampliar actividades; su alcance dependerá de los proyectos que resulten viables. El próximo dato relevante será qué iniciativas pasan de la evaluación a la ejecución y con qué resultados verificables.