La actividad en Vaca Muerta registró uno de los niveles más altos para un mes de febrero, con un fuerte predominio del shale oil sobre el gas.
Las etapas de fractura superaron las 2.300 operaciones, consolidando el ritmo de desarrollo en los principales bloques productivos de la cuenca neuquina.
El shale oil impulsa la actividad
El crecimiento del petróleo no convencional continúa siendo el principal motor de inversión en la región.
Este comportamiento marca una tendencia clara dentro del desarrollo energético argentino.
Un indicador clave de producción
El volumen de fracturas es uno de los principales indicadores del nivel de actividad en campo.
El alto número de operaciones refleja un fuerte dinamismo en la producción de hidrocarburos.
Impacto en proveedores y servicios
El incremento de la actividad genera mayor demanda en sectores como logística, mantenimiento industrial, equipos y servicios especializados.
Esto abre nuevas oportunidades para empresas vinculadas al ecosistema energético.




