Vaca Muerta abre un nuevo negocio exportador: Argentina busca entrar al top 5 mundial de GLP

Durante años, el potencial exportador de Vaca Muerta estuvo asociado principalmente al petróleo y al gas natural.

Ahora aparece un tercer protagonista: el Gas Licuado de Petróleo (GLP).

El crecimiento de la producción de gas en la Cuenca Neuquina genera mayores volúmenes de líquidos asociados, entre ellos propano y butano. Ese recurso, que históricamente tuvo un rol secundario, comienza a convertirse en una nueva oportunidad para la industria energética argentina.

Según datos presentados durante el Seminario Internacional de GLP organizado por el Instituto de Energía de la Universidad Austral, Argentina produjo 3 millones de toneladas de GLP durante 2025 y exportó 1,6 millones, generando alrededor de US$700 millones.

La proyección es todavía más ambiciosa: el país podría pasar de su posición actual entre los principales exportadores a ubicarse entre el quinto y séptimo lugar mundial hacia comienzos de la próxima década, dependiendo del ritmo de crecimiento de la producción y de las nuevas inversiones en infraestructura.

El nuevo negocio que aparece detrás del gas

El GLP está compuesto principalmente por propano y butano y se obtiene durante el procesamiento del gas natural.

En el caso de Vaca Muerta, el crecimiento de la producción de shale gas genera mayores cantidades de estos líquidos asociados.

Eso cambia la dimensión del negocio.

El desafío ya no consiste solamente en extraer más gas, sino en capturar esos líquidos, procesarlos, transportarlos y llevarlos hacia mercados internacionales.

De esta manera, el desarrollo de Vaca Muerta empieza a generar una cadena de valor adicional vinculada a la exportación de GLP.

Argentina ya exporta, pero necesita multiplicar la escala

El mercado exportador ya existe.

Durante 2025 se enviaron al exterior 1,6 millones de toneladas de GLP, sobre una producción total de 3 millones de toneladas.

El crecimiento esperado de Vaca Muerta permitiría aumentar considerablemente ese volumen durante los próximos años.

Una de las proyecciones presentadas durante el seminario estima que Argentina podría alcanzar 8 millones de toneladas anuales de GLP hacia 2040, lo que permitiría ubicar al país entre los cinco principales exportadores globales.

Otras estimaciones del sector plantean incluso un escenario más acelerado, con Argentina llegando al grupo de los cinco a siete mayores exportadores durante la próxima década.

Brasil es el mercado regional, Asia aparece como el próximo destino

El crecimiento del GLP argentino también modifica el mapa comercial.

Brasil ya es un mercado relevante para las exportaciones argentinas y funciona como un destino natural por su cercanía.

Pero la escala futura obliga a mirar más lejos.

La región de Asia-Pacífico concentra alrededor del 60% de las importaciones mundiales de GLP, principalmente por la demanda de países como China e India.

Para Argentina, llegar a esos mercados significaría transformar el crecimiento de Vaca Muerta en una plataforma exportadora de alcance global.

El cuello de botella: la infraestructura

El recurso está en el subsuelo, pero para convertirlo en exportaciones hacen falta instalaciones capaces de procesarlo y llevarlo hasta los mercados.

Ahí aparece uno de los principales desafíos para esta nueva etapa.

Entre los proyectos vinculados al crecimiento del GLP se encuentran nuevas instalaciones de procesamiento, sistemas de captación, poliductos y terminales portuarias.

Uno de los proyectos mencionados por TGS contempla una inversión de alrededor de US$3.000 millones, una red de infraestructura para procesar líquidos y una nueva terminal de exportación.

El proyecto podría generar unos 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos, además de habilitar exportaciones estimadas en alrededor de US$1.200 millones anuales.

Una oportunidad que va más allá de las grandes operadoras

El desarrollo del GLP también puede generar oportunidades para una cadena empresarial mucho más amplia.

Nuevas plantas, ductos, terminales y operaciones de exportación requieren ingeniería, construcción, logística, transporte, mantenimiento, servicios industriales, tecnología, seguridad y proveedores especializados.

Es decir, el crecimiento del GLP no representa solamente una oportunidad para quienes producen el recurso.

También puede convertirse en un nuevo espacio de desarrollo para empresas que forman parte del ecosistema energético.

Vaca Muerta empieza a vender mucho más que petróleo y gas

La evolución del GLP muestra cómo el desarrollo de Vaca Muerta está ampliando progresivamente la matriz de negocios vinculados a la formación.

El petróleo continúa siendo el principal motor exportador y el gas natural gana protagonismo con nuevos proyectos.

Ahora, los líquidos asociados abren una tercera vía.

La oportunidad está planteada. La capacidad de convertirla en un negocio exportador de escala dependerá de infraestructura, inversiones, logística, acceso a mercados y capacidad de toda la cadena de valor para acompañar el crecimiento.

Vaca Muerta no solamente está aumentando su producción.

Está empezando a transformar cada vez más recursos de la formación en nuevos negocios para la Argentina.