Seis meses para descubrir que el modelo tenía que cambiar
En marzo, Rutazo funcionaba como un marketplace basado en subastas inversas: el dador publicaba una carga, los transportistas realizaban ofertas y el cliente elegía.
Después de seis meses de operación, la empresa decidió abandonar ese mecanismo.
“Lo medimos y la conclusión fue incómoda”, cuenta Agustín Roig, fundador y CEO de Rutazo. Según explica, muchas de las cargas que terminaban cancelándose habían recibido ofertas de transportistas, pero el dador de carga finalmente no elegía ninguna.
El problema, según el análisis realizado por la empresa, no estaba necesariamente en la falta de oferta.
“El dador publicaba, recibía cinco ofertas y se paralizaba. La subasta le pedía una decisión que muchas veces no quería tomar”, explica Roig.
A partir de ese aprendizaje, Rutazo rediseñó el proceso.
Hoy, quien publica una carga recibe un precio sugerido y el transportista puede decidir directamente si toma o no ese viaje.
Sin ronda de ofertas y sin esperar que varios transportistas compitan entre sí.
El problema que Rutazo busca resolver: saber cuánto vale un flete
Detrás del cambio de producto aparece otro diagnóstico que Roig identifica como uno de los principales problemas del transporte de cargas: la dificultad para contar con una referencia concreta sobre el valor de un viaje.
“En Argentina no existe un precio de referencia del flete. El que contrata no siempre tiene con qué comparar y el transportista tampoco tiene una referencia única para saber dónde está parado”, explica.
El fundador cuenta que una de las situaciones que más lo marcó surgió a partir de una conversación con una fábrica del interior de Buenos Aires.
“Nos contaron que pagaban lo mismo por un flete de 100 kilómetros que por uno de 600. No tenían una referencia que les permitiera entender si ese valor estaba bien o mal.”
Para Rutazo, ese problema de información representa una oportunidad para utilizar los propios datos generados por la operación.
Un índice construido con la operación real
La respuesta de la compañía fue desarrollar un sistema de precios de referencia.
Cada carga que se cotiza, se publica y finalmente se concreta dentro de la plataforma aporta información para construir valores por corredor y tipo de carga.
“Nosotros no fijamos el precio, lo sugerimos. El que publica decide cuánto ofrece y el transportista decide si lo toma. Cada viaje que se cierra genera información que ayuda a mejorar la referencia del siguiente”, explica Roig.
La lógica busca que la plataforma no solamente conecte cargas con transportistas, sino que también genere información útil para quienes participan de la operación.
Vaca Muerta y el costo del regreso vacío
En los corredores vinculados con la actividad energética, ese problema adquiere una dimensión particular.
“Todo lo que baja hacia Neuquén va cargado y muchas veces vuelve vacío”, señala Roig.
Arena, equipos, estructuras, contenedores y otros materiales forman parte del movimiento logístico asociado al desarrollo de Vaca Muerta.
El problema aparece en el viaje de regreso.
Un camión puede recorrer cientos de kilómetros con carga y luego realizar el mismo trayecto en sentido contrario sin conseguir un nuevo viaje. Ese recorrido vacío representa un costo operativo que termina formando parte de la estructura económica del transporte.
“Ese retorno vacío no desaparece. Tiene un costo y termina formando parte de la tarifa del viaje de ida”, explica.
Por eso, una de las funcionalidades sobre las que trabaja Rutazo está vinculada con las cargas de retorno.
Buscar carga para el regreso
Los transportistas pueden informar su disponibilidad para el viaje de regreso y recibir propuestas de cargas compatibles con ese recorrido.
La lógica es sencilla: si un camión que llega a Añelo puede conseguir una carga para regresar, parte del costo asociado a ese retorno puede transformarse en ingreso.
“Si un camión que vuelve de Añelo consigue carga en el regreso, ese viaje pasa de ser un costo muerto a ser ingreso. Y eso puede ayudar a mejorar la estructura del precio de ida sin tener que sacarle margen a nadie”, sostiene Roig.
Para una actividad que mueve grandes volúmenes de materiales hacia los principales centros operativos de la cuenca, optimizar esos recorridos representa una oportunidad logística concreta.
Rutazo también salió del circuito del pago
El cambio de producto estuvo acompañado por una modificación en el modelo de negocio.
Rutazo dejó de retener el pago del flete y eliminó la comisión por cada operación.
“El transporte argentino trabaja a 15, 30 y 60 días. Es una dinámica instalada en la industria. Cualquier sistema que exija poner la plata por adelantado tiene que entender esa realidad”, explica Roig.
Actualmente, las condiciones de pago se acuerdan directamente entre las partes. La plataforma muestra la modalidad declarada para cada carga —por ejemplo, contado a la descarga, 15, 30 o 60 días— para que el transportista pueda conocerla antes de aceptar.
El modelo de ingresos de Rutazo pasó entonces a estar basado en un abono mensual por el uso de la plataforma, sin comisión por cada viaje.
“El flete es entero del que lo hizo”, resume Roig.
De marketplace a plataforma de operación
El relanzamiento también amplió el alcance del producto.
Además de publicar y tomar cargas, Rutazo incorpora herramientas vinculadas con el seguimiento de viajes, comprobantes digitales de entrega, gestión de flota, control de vencimientos, costos, resultados por viaje y facturación.
El objetivo es concentrar en una misma plataforma distintas tareas que muchas empresas todavía gestionan mediante herramientas separadas.
“El diagnóstico es simple: un software de gestión te ordena la flota pero no te consigue una sola carga. Una logística te mueve la mercadería pero no necesariamente te da una plataforma. Y una bolsa de cargas puede conectarte con una oportunidad, pero ahí termina”, explica Roig.
La apuesta de Rutazo es ocupar ese espacio intermedio.
El segmento que busca atender
La compañía identifica una oportunidad especialmente entre empresas de transporte pequeñas y medianas que cuentan con varios camiones pero todavía gestionan buena parte de su operación mediante WhatsApp, planillas y herramientas independientes.
“Entre el transportista que gestiona todo con el celular y la gran empresa que puede implementar un SAP hay un vacío enorme”, plantea Roig.
La plataforma también apunta a empresas de logística y operadores que manejan cargas pero necesitan ampliar y ordenar su red de transporte.
Para esos usuarios, Rutazo ofrece cuentas con diferentes roles, carga masiva de envíos y posibilidades de conexión con sistemas propios.
Los números detrás del relanzamiento
Según datos proporcionados por Rutazo, la plataforma cuenta actualmente con cerca de 2.000 usuarios registrados, tiene cobertura en las 24 provincias argentinas y su crecimiento se produjo de manera orgánica, sin inversión publicitaria.
La plataforma trabaja con 12 categorías de carga, entre ellas contenedores, maquinaria pesada, materiales, refrigerados, hacienda y granos.
También cuenta con un sistema de verificación de transportistas que contempla documentación vinculada con identidad, póliza de carga, RUTA, habilitaciones y datos del vehículo, además de controles sobre vencimientos.
“Que un transportista esté verificado no significa solamente que subió una foto una vez. La documentación tiene que estar vigente. Para una empresa que contrata transporte, esa diferencia es importante”, explica Roig.
Lo que viene
El próximo paso de Rutazo estará puesto en profundizar el sistema de precios de referencia por corredor, sumar servicios para transportistas y ampliar las integraciones para empresas con grandes volúmenes de operaciones.
Entre las líneas de desarrollo aparecen también servicios vinculados con seguros, combustible y neumáticos.
El cambio de modelo refleja una etapa diferente para la compañía.
“Rutazo no es un marketplace. Es la plataforma donde una empresa maneja todo su transporte en un solo lugar: el precio, las cargas, el seguimiento, la flota y sus números”, resume Roig.
Y agrega una idea que sintetiza el proceso de los últimos meses:
“Cada decisión de esta versión salió de una conversación con alguien que mueve carga todos los días. Si algo aprendimos en estos meses es que el que está en la ruta sabe más que cualquier plan que uno arme en una pantalla.”
Rutazo está disponible en www.rutazo.com y permite a transportistas y empresas registrarse en la plataforma.





