El norte neuquino suma más de 91 kilómetros de gasoductos y avanza hacia nuevas localidades
El desarrollo energético de Neuquén no ocurre solamente en las áreas hidrocarburíferas de Vaca Muerta. También se extiende hacia territorios donde la infraestructura energética busca ampliar el acceso al gas natural y conectar nuevas localidades.
En el norte de la provincia, el Plan Gas alcanzó una nueva etapa de ejecución: la primera fase de la obra registra un avance certificado superior al 97% y ya se construyeron más de 91 kilómetros de cañería.
Los datos corresponden a información de Hidrocarburos del Neuquén S.A. (HIDENESA) con registros a agosto de 2026 y fueron difundidos por el Gobierno provincial.
Diez localidades y parajes ya alcanzados
La primera etapa permitió finalizar obras en Los Miches, Los Guañacos, Cayanta, Nahueve, Los Carrizos, Bella Vista, Lileo, Los Chacayes, Tierras Blancas y la comunidad Antiñir Pilquiñan.
Para llegar a estas comunidades fue necesario construir más de 91 kilómetros de cañerías, además de más de 300 nichos y servicios.
El sistema incluye las estaciones reguladoras de presión ERP 1, ERP 2 y ERP 3, mientras continúa la ejecución de la ERP 4.
Según la información oficial, la infraestructura permitirá abastecer a más de 1.000 vecinos del norte neuquino.
Las Ovejas, el próximo paso
Uno de los frentes actuales se encuentra entre Los Carrizos y Las Ovejas.
La cañería correspondiente a ese tramo ya fue construida y atraviesa el proceso de habilitación, un paso necesario para completar la conversión de Las Ovejas del sistema de Gas Licuado de Petróleo (GLP) al gas natural.
En paralelo, avanzan los trabajos para terminar y poner en funcionamiento la ERP 4 y continuar la infraestructura hacia Manzano Amargo y Varvarco.
La obra, además, se desarrolla junto con infraestructura de conectividad digital mediante el tendido de fibra óptica.
Energía y conectividad en una misma obra
El despliegue no se limita a las cañerías de gas.
Durante la etapa inicial también se instalaron más de 73 kilómetros de bitubo y se tendieron más de 67 kilómetros de fibra óptica.
La ampliación contempla otros 54,5 kilómetros de infraestructura troncal, integrando el desarrollo energético con una mejora de las comunicaciones en el norte provincial.
Esta combinación muestra cómo una obra de infraestructura puede tener efectos que van más allá del servicio energético.
La llegada del gas natural y la conectividad digital generan condiciones diferentes para hogares, instituciones y actividades productivas de localidades alejadas de las grandes redes.
Un plan que proyecta más de 500 kilómetros
Los trabajos del Alto Neuquén forman parte de un programa de mayor escala.
El Plan Gas de Neuquén contempla la construcción de más de 500 kilómetros de nuevas trazas durante los próximos seis años, además de ampliaciones de redes existentes y una denominada “escalera energética” para comunidades que todavía no cuentan con acceso al gas natural.
La primera etapa comenzó en abril de 2025 con la construcción de la infraestructura troncal y el avance hacia distintas localidades y parajes.
Ahora, con buena parte de esa primera fase terminada, los trabajos se concentran en extender la red hacia nuevos puntos del norte neuquino.
La infraestructura también cambia el mapa productivo
El desarrollo de infraestructura energética suele analizarse desde las grandes obras asociadas a la producción hidrocarburífera.
Pero el caso del norte neuquino muestra otra dimensión.
La infraestructura también puede funcionar como una herramienta para integrar territorios, mejorar servicios y generar condiciones para nuevas actividades económicas.
En una provincia atravesada por el crecimiento de Vaca Muerta, la expansión de las redes de gas natural representa además una forma de extender parte de las capacidades que genera el desarrollo energético hacia otras regiones.
El desafío consiste ahora en completar los tramos pendientes y continuar ampliando la cobertura.
Lo que viene
Con la primera etapa cerca de completarse, los próximos frentes estarán concentrados en la conversión de Las Ovejas y en la extensión de las redes hacia Manzano Amargo y Varvarco.
También continuarán los trabajos vinculados con la infraestructura digital y las obras complementarias de conectividad territorial.
El Plan Gas muestra así una cara diferente del desarrollo energético neuquino.
Mientras Vaca Muerta aumenta la producción de hidrocarburos y exige nuevas rutas, ductos y sistemas de transporte, en otras zonas de la provincia también se construye infraestructura para llevar gas natural y conectividad a comunidades que históricamente quedaron alejadas de las grandes redes.
Porque el mapa energético de Neuquén no termina en los pozos.
También se construye en las localidades, en las rutas y en las redes que permiten que la energía llegue cada vez más lejos.





