El crecimiento energético aumenta la necesidad de personal calificado

La expansión del sector energético en América Latina y el Caribe plantea un desafío que va más allá del financiamiento y la infraestructura: contar con trabajadores capacitados para desarrollar y operar los proyectos.

Un análisis publicado el 8 de octubre de 2026 por la Agencia Internacional de la Energía (AIE), con datos y aportes de OLACDE, examina cómo la formación puede acompañar ese crecimiento.

El informe señala que la disponibilidad de perfiles técnicos será un factor importante para sostener las inversiones en generación eléctrica, redes y nuevas actividades energéticas.

La región sumó 750.000 trabajadores entre 2019 y 2025

Según el análisis, el sector energético regional emplea a 6,1 millones de personas, aproximadamente el 8% de la fuerza laboral energética mundial.

Entre 2019 y 2025 incorporó 750.000 trabajadores. El empleo creció a una tasa anual del 2,2%, superior a la registrada en el conjunto de la economía regional.

La expansión no se distribuye de manera uniforme entre actividades. La generación eléctrica de bajas emisiones aportó cerca de 150.000 nuevos empleos desde 2019, mientras que el trabajo vinculado con la energía solar fotovoltaica se duplicó en ese período.

Los oficios eléctricos concentran parte de la demanda

Electricistas, trabajadores de líneas, instaladores solares y técnicos en baterías figuran entre los perfiles necesarios para acompañar la electrificación.

La AIE advierte que estas capacidades también son demandadas por empresas que desarrollan centros de datos e infraestructura para inteligencia artificial.

La competencia por trabajadores con conocimientos similares puede incrementar la presión sobre esos perfiles. Por eso, el crecimiento del empleo debe analizarse junto con la disponibilidad de formación y experiencia técnica.

La capacitación no está creciendo al mismo ritmo

El análisis identifica una oferta de nuevos trabajadores que no acompaña suficientemente la demanda. Las graduaciones en programas de formación profesional vinculados con la energía se han mantenido relativamente estancadas durante esta década.

También se observa un crecimiento limitado en carreras universitarias y posgrados relacionados con las competencias que requiere el sector.

Cuando una empresa no encuentra suficiente personal calificado, puede enfrentar mayores tiempos de ejecución y costos. La AIE también señala posibles consecuencias para la calidad y la seguridad de trabajos técnicamente complejos.

Educación técnica y reconversión laboral como parte de la respuesta

El documento propone fortalecer la educación técnica, ampliar las oportunidades de formación y mejorar la coordinación entre gobiernos, instituciones educativas y empresas.

La reconversión laboral y el seguimiento de las necesidades de personal también forman parte de las herramientas planteadas.

El desafío consiste en preparar trabajadores para actividades concretas, con capacidades que respondan a los proyectos y tecnologías en desarrollo. El análisis describe tendencias regionales y necesidades de capacitación; no constituye una oferta de puestos de trabajo ni una garantía de contratación.