Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) formalizó la adjudicación de ocho áreas de la Ronda 1/2026 del Plan Exploratorio Neuquén. El resultado contempla 11 pozos horizontales, compromisos de inversión exploratoria por USD 230,1 millones y bonos de acceso por USD 180,7 millones, pagaderos al Tesoro provincial.
La suma de ambos conceptos alcanza USD 410,8 millones, según el detalle oficial difundido el 22 de octubre. Es un cambio respecto de la etapa de ofertas que Vaca Muerta Digital había informado en septiembre: ahora se definieron las adjudicaciones. No significa, sin embargo, que todo el dinero ya se haya invertido ni que las áreas tengan producción comercial confirmada.
Ocho bloques y seis oferentes adjudicatarios
El acto se realizó el miércoles 21 de octubre en Casa de Gobierno y fue encabezado por Rolando Figueroa. El presidente de GyP, Guillermo Savasta, informó que participaron 43 empresas en distintas instancias del proceso iniciado en mayo. Hubo 20 ofertas de diez compañías para ocho de las 15 áreas ofrecidas originalmente.
Los bloques adjudicados son La Tropilla I, Águila Mora Noreste, Santo Domingo II, Corralera Noroeste, Corralera Noreste, Pampa de las Yeguas II NE, Corralera Sur y Chasquivil Sur. Las adjudicaciones quedaron distribuidas entre seis oferentes y mantienen a GyP como participante asociativa.
PCR reúne tres áreas: La Tropilla I, Águila Mora Noreste y Santo Domingo II. Las otras adjudicatarias informadas son Patagonia Energy en Corralera Noroeste; GeoPark en Corralera Noreste; JPM Energía en Pampa de las Yeguas II NE; Phoenix–Continental en Corralera Sur; y Selva María Oil en Chasquivil Sur.
Inversión y bonos no son el mismo recurso
Los USD 230,1 millones de inversión exploratoria se destinan a estudiar el subsuelo y realizar los trabajos comprometidos. Los USD 180,7 millones en bonos corresponden al acceso a los bloques y tienen como destinatario al Tesoro provincial. Presentarlos como una única inversión directa en perforación distorsionaría el resultado.
La cartera incluye compromisos técnicos diferentes por área. Corralera Noroeste concentra tres pozos horizontales y una inversión de USD 78,7 millones, más un bono de USD 22,1 millones. Corralera Noreste contempla dos pozos, USD 34 millones de inversión y un bono de USD 60,5 millones.
El conjunto de las propuestas suma 11 pozos horizontales y trabajos de registración y procesamiento de sísmica 3D. La comunicación oficial agrupa estos últimos en 725 kilómetros cuadrados. El alcance de cada tarea debe leerse en los compromisos particulares, sin asumir que toda esa superficie corresponde a una misma técnica o a perforaciones.
La exploración debe reducir incertidumbre
El ministro de Energía, Gustavo Medele, explicó que los pozos permitirán evaluar si las áreas son técnica y económicamente recuperables. El objetivo es ampliar información sobre sectores de la cuenca y mejorar el conocimiento de la roca entre zonas que todavía presentan incertidumbre.
Ese objetivo define el estado de los proyectos: son compromisos de exploración, no una garantía de volúmenes futuros. El impacto en producción y empleo dependerá de los resultados y de las decisiones que se tomen después. Tampoco se informó en el comunicado un calendario de contratación de personal para cada bloque.
Para proveedores, la novedad permite identificar empresas y áreas que tendrán programas de trabajo. Los servicios que finalmente se contraten deberán verificarse en los procesos de cada compañía; la adjudicación provincial no es por sí misma una convocatoria abierta para cualquier prestador.
Cómo participa GyP y qué viene después
La empresa provincial conservará una participación del 10% en siete de los bloques y del 15% en Chasquivil Sur, de acuerdo con el detalle publicado. Las regalías informadas son del 12% en seis áreas y del 15% en Pampa de las Yeguas II NE y Chasquivil Sur. Participación societaria y regalías son conceptos diferentes y no deben confundirse.
Figueroa anticipó una segunda ronda para noviembre, con áreas que no recibieron ofertas y otras recuperadas de compañías. Ese anuncio todavía requiere la instrumentación de la convocatoria. La novedad confirmada de esta primera ronda es la adjudicación y sus obligaciones exploratorias: el próximo avance verificable será la ejecución de los trabajos comprometidos.



