El crecimiento de la actividad también plantea un desafío laboral
El desarrollo de Vaca Muerta no solo requiere inversiones, equipos e infraestructura. También necesita personas capacitadas para operar, mantener y desarrollar las distintas etapas de la cadena energética.
La expansión de las operaciones incorpora nuevas necesidades técnicas y aumenta la demanda de trabajadores con conocimientos específicos. Frente a ese escenario, la formación profesional se convirtió en uno de los componentes necesarios para acompañar el crecimiento de la actividad.
En Neuquén ya funcionan distintas iniciativas destinadas a vincular capacitación e inserción laboral con las necesidades de la industria energética.
Un instituto pensado para la demanda de la industria
En marzo de 2026 comenzó a funcionar el Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta, ubicado en el Polo Científico Tecnológico de la ciudad de Neuquén.
El centro, de gestión público-privada, proyecta formar entre 2.000 y 3.000 personas por año, con el objetivo de capacitar técnicos y profesionales para atender la demanda laboral de los hidrocarburos no convencionales en la Cuenca Neuquina.
La propuesta contempla formación intensiva, prácticas en entornos controlados, simuladores educativos y operativos, laboratorios técnicos y equipamiento especializado.
Los primeros cursos incluyen contenidos vinculados con las necesidades técnicas de la industria y contemplan certificación de competencias y horas de práctica reconocidas por empresas del sector.
Capacitar antes de llegar al puesto
La formación laboral también se está desarrollando a través de programas provinciales.
Emplea Neuquén informó que desde su puesta en marcha realizó 646 capacitaciones que alcanzaron a más de 25.000 personas, con propuestas orientadas a sectores estratégicos como petróleo, construcción, comercio y turismo.
El programa también funciona como vínculo entre quienes buscan trabajo y las empresas que necesitan incorporar personal. Más de 1.000 empresas utilizan actualmente la herramienta para incorporar trabajadores y, desde su creación, se publicaron 2.646 ofertas laborales que representaron 6.144 vacantes.
La articulación entre capacitación e intermediación laboral busca reducir la distancia entre los conocimientos disponibles y los perfiles que demanda el mercado.
Qué perfiles necesita el ecosistema energético
El trabajo alrededor de Vaca Muerta no se concentra exclusivamente en las tareas que ocurren dentro de una locación petrolera.
Los datos de Emplea Neuquén muestran una demanda que incluye mecánicos, operarios de mantenimiento, choferes y personal de logística, además de perfiles administrativos, comerciales, gastronómicos y otros vinculados a la actividad económica de la provincia.
Esto muestra la amplitud del mercado laboral asociado al desarrollo energético.
A medida que crece la actividad, también se necesitan personas para sostener servicios, transporte, mantenimiento, infraestructura y diferentes actividades que forman parte de la cadena de valor.
La formación también tiene que acompañar la tecnología
La evolución de las operaciones modifica los conocimientos requeridos para trabajar en la industria.
La incorporación de nuevos equipos, sistemas de control, automatización y herramientas digitales hace que algunos puestos requieran una actualización permanente de conocimientos.
Por eso, la formación no se limita a preparar a una persona para acceder a su primer empleo. También tiene que permitir que quienes ya trabajan puedan incorporar nuevas competencias a medida que cambian las operaciones.
El Instituto de Formación Técnica Vaca Muerta fue diseñado precisamente con una orientación práctica y tecnológica, incorporando simuladores, laboratorios y equipamiento para acercar la capacitación a las condiciones reales de trabajo.
El desafío de conectar formación, empresas y territorio
La capacitación por sí sola no garantiza la inserción laboral.
También resulta necesario que exista una conexión entre los centros de formación, las empresas que demandan personal y las personas que buscan incorporarse al mercado de trabajo.
El acuerdo entre Emplea Neuquén y el Instituto Vaca Muerta apunta justamente a fortalecer esa conexión, articulando formación especializada con oportunidades de empleo a través del programa provincial.
Este tipo de articulación adquiere importancia en una actividad que requiere perfiles técnicos específicos y que continúa ampliando su escala.
Vaca Muerta también se construye con personas
El crecimiento de la industria energética puede medirse en barriles, metros perforados, inversiones y kilómetros de infraestructura.
Pero detrás de cada uno de esos indicadores hay personas que perforan, mantienen equipos, conducen, transportan, supervisan, programan, administran y desarrollan nuevas soluciones.
Por eso, uno de los desafíos de la próxima etapa de Vaca Muerta será acompañar el crecimiento de la actividad con una fuerza laboral que pueda incorporar conocimientos, adaptarse a nuevas tecnologías y responder a las necesidades de una industria cada vez más especializada.
La formación técnica aparece así como una pieza más de la infraestructura que necesita el desarrollo energético.





