El petróleo crudo no es un producto idéntico en todos los yacimientos. Su composición cambia, y esas diferencias importan cuando se analiza su transporte, procesamiento y comercialización. Entre las descripciones más frecuentes aparecen «liviano», «pesado», «dulce» y «agrio».
Son términos técnicos. No hablan del sabor ni de una evaluación visual: remiten a propiedades que deben medirse.
Liviano o pesado: la densidad
La gravedad API es una escala utilizada para expresar la densidad relativa del petróleo. La relación puede resultar poco intuitiva: cuanto mayor es el valor en grados API, menor es la densidad relativa del crudo.
Así, un número API más alto no significa un petróleo más pesado. Los límites para clasificar crudos como livianos, medianos o pesados pueden variar entre referencias; conviene revisar la definición aplicada en cada documento.
Dulce o agrio: el azufre
La otra clasificación se relaciona con el contenido de azufre. En términos generales, los crudos dulces tienen menos azufre que los agrios. Es una propiedad diferente de la densidad y no debe deducirse solamente del valor API.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos identifica densidad y azufre entre las características relevantes para diferenciar calidades de crudo. Su combinación influye en las necesidades de procesamiento.
Qué información falta en una etiqueta
Decir «crudo liviano» no describe todo un producto ni permite calcular automáticamente su precio. También importan las condiciones de entrega y las características del mercado y de la refinería que lo recibe.
Al leer una noticia de Vaca Muerta, buscá el nombre del crudo, la medición citada y el criterio de clasificación. Si dos informes utilizan categorías diferentes, compará primero sus definiciones. Una misma palabra puede resumir un análisis mucho más amplio que el titular.





