Santa Fe busca ampliar su participación en la cadena de Vaca Muerta
El crecimiento de Vaca Muerta genera oportunidades para empresas industriales de distintas regiones del país. En Santa Fe, la Provincia busca aprovechar la capacidad productiva instalada para incrementar su participación como proveedora de los sectores energético y minero.
Según explicó Pablo Bonetto, director provincial de Infraestructura y Fortalecimiento Industrial, la Mesa de Gas, Petróleo y Minería pasó de reunir unas 80 empresas a contar actualmente con más de 500 firmas vinculadas a estas actividades.
La estrategia apunta a que empresas santafesinas puedan abastecer proyectos que se desarrollan fuera de la provincia, especialmente aquellos relacionados con petróleo, gas y minería.
Una industria que ya fabrica para petróleo y minería
La capacidad industrial santafesina incluye la fabricación de cañerías, bateas, elastómeros, equipamiento tecnológico y otros productos destinados a operaciones petroleras y mineras.
También existe capacidad para brindar asistencia técnica y responder a necesidades específicas de los proyectos que se desarrollan en otras regiones.
El objetivo es aprovechar esta estructura productiva para que el crecimiento de la actividad energética se traduzca también en nuevas oportunidades para proveedores industriales de Santa Fe.
La arena silícea aparece como una oportunidad
Uno de los negocios que genera mayor expectativa está relacionado con la arena silícea utilizada en las operaciones de fractura hidráulica de Vaca Muerta.
La región del Paraná cuenta con recursos que pueden abastecer parte de esta demanda, mientras que el crecimiento de la actividad hidrocarburífera en Neuquén podría ampliar considerablemente las necesidades de este insumo.
Pero el desafío no estaría tanto en la disponibilidad del recurso como en su traslado hacia Vaca Muerta.
El desafío está en la logística
El transporte terrestre puede representar una porción importante del costo final de la arena. Además, un aumento significativo de la demanda podría generar una fuerte presión sobre las rutas nacionales y provinciales.
El escenario planteado por la Provincia contempla un movimiento de alrededor de 1.200 camiones diarios si la demanda alcanza determinados niveles.
Ante esta posibilidad, Santa Fe analiza alternativas que permitan reducir la dependencia del transporte exclusivamente por carretera.
Barcazas, trenes y camiones
Una de las opciones bajo análisis es desarrollar un esquema de logística multimodal, combinando transporte fluvial, ferroviario y carretero.
Entre las posibilidades aparece el traslado de arena desde el área del puerto de Rosario mediante barcazas hacia terminales del sur del país, para luego completar el recorrido mediante camiones.
El desarrollo de una logística competitiva podría convertirse en un factor determinante para que las empresas santafesinas puedan aprovechar efectivamente la oportunidad que representa Vaca Muerta.
Más infraestructura industrial
La estrategia también incluye el desarrollo de nueva infraestructura para acompañar inversiones.
Actualmente Santa Fe cuenta con 56 parques industriales aprobados y en funcionamiento y otros 44 desarrollos con factibilidad otorgada.
La Provincia busca acelerar la creación de nuevos espacios industriales y facilitar inversiones relacionadas con infraestructura energética, hídrica y ambiental.
A través del programa Genera también se impulsan mecanismos de financiamiento para obras eléctricas y de infraestructura energética dentro de los parques industriales.
Vaca Muerta genera oportunidades en todo el país
La expansión de la actividad energética y minera abre un mercado que excede la producción de hidrocarburos.
Para Santa Fe, la oportunidad está en transformar su experiencia en metalmecánica, agroindustria y fabricación de equipamiento en participación dentro de grandes proyectos que se desarrollan en otras regiones.
También se analiza la posibilidad de conformar consorcios y uniones de empresas para atender demandas específicas, como la construcción y provisión de módulos habitacionales y campamentos para trabajadores.
El desafío será convertir esta capacidad productiva en actividad concreta. Para eso, además de contar con empresas preparadas, será fundamental desarrollar una infraestructura logística que permita conectar Santa Fe con los grandes polos energéticos y mineros del país.





