La Agencia Internacional de Energía publicó este viernes 6 de noviembre su informe Renewables 2026 y proyectó que la capacidad eléctrica renovable mundial aumentará en casi 4.800 gigavatios entre 2026 y 2031. Sería una expansión cercana al 60% por encima de lo incorporado en el período anterior de seis años.

La previsión tiene un segundo mensaje para el sector: construir generación no alcanza si las redes no permiten conectarla y aprovecharla. El organismo informó que los proyectos renovables y de almacenamiento en etapas avanzadas que esperan conexión suman 3.000 GW, un 60% más que un año atrás.

La energía solar concentra el crecimiento

Según la AIE, la tecnología fotovoltaica explicaría más de tres cuartas partes de las incorporaciones de capacidad hasta 2031. La energía eólica terrestre ocuparía el siguiente lugar.

El informe asocia la expansión con la búsqueda de mayor seguridad energética y menor exposición a combustibles importados y precios volátiles. La agencia sitúa ese comportamiento en el contexto de las alteraciones del mercado energético internacional de 2026.

China seguiría siendo el mayor aporte al crecimiento mundial, aunque su participación pasaría de más del 60% en 2025 a un promedio del 53% durante el horizonte analizado. India aparece como el segundo mercado de crecimiento y, según la proyección, más que duplicaría su capacidad renovable para 2031.

Más países participan de la expansión

La agencia estima que, por primera vez, las nuevas instalaciones en economías emergentes y en desarrollo fuera de China igualarán las incorporaciones de las economías avanzadas durante el período de la previsión.

También señala un papel creciente de las instalaciones pequeñas impulsadas por hogares y comercios. No todo el aumento se explica por grandes centrales: los sistemas solares en techos forman parte de la respuesta de los consumidores a costos y dificultades del suministro en distintos mercados.

El alcance del reporte incluye electricidad, transporte, calefacción y biogases. No es un balance exclusivo de energía eólica y solar, ni una medición de la producción de hidrocarburos.

La conexión es un paso decisivo

La AIE identifica a las redes como una prioridad de inversión y plantea acelerar los procedimientos de conexión. El almacenamiento con baterías y una demanda más flexible pueden ayudar a utilizar la generación variable, pero cumplen funciones distintas a la ampliación de líneas y estaciones.

Una capacidad expresada en GW indica potencia instalada o prevista. No equivale a energía generada durante el año, que depende del recurso disponible, la operación de cada instalación y las condiciones del sistema eléctrico.

Esta distinción importa para leer las cifras del informe: 4.800 GW proyectados no significan un suministro continuo de esa magnitud ni que todos los proyectos ya tengan financiamiento, permisos y conexión resueltos.

Cómo leerlo desde la región

Para lectores y empresas de Neuquén, el reporte aporta contexto sobre las tecnologías y la infraestructura que están atrayendo inversiones en el mundo. No anuncia obras particulares en Vaca Muerta ni permite deducir contratos locales.

La señal para el seguimiento energético es observar el conjunto: nueva generación, capacidad de transporte, almacenamiento y gestión de la demanda. El escenario publicado por la AIE describe hacia dónde podría avanzar ese sistema hasta 2031; su concreción dependerá de las condiciones de cada mercado.